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CUENCA TURISMO Su aura de decante y romántica belleza sirvió como preciso escenario para la mítica película’ ‘Peppermint Frappé’ de Carlos Saura en el año 1967. Décadas antes se convirtió en improvisada morgue para acoger a las víctimas del drámatico accidente del autobús de La Rápida. En los tiempos de la Guerra Civil también fue usada por el bando republicano. Pocos años antes, en los comienzos del siglo XX español, su nombre era el de uno de los balnearios más elegantes de España. Una cuidada estética al gusto de la época y sus benéficas aguas (que ya usaron los romanos en sus termas) le dieron fama y prestigio entre la burguesía de la época, propiciando su época dorada. Pero todo aquello que da ya lejos, muy lejos. Los Baños de Valdeganga apenas son ya un fugaz vestigio de todo lo que fueron. Las construcciones modernistas agonizan entre la vegetación de la zona que poco a poco las va invadiendo. El vandalismo y el expolio de los hombres también han dejado su destructora huella en este balneario histórico que se encuentra a menos de 28 kilómetros de la capital, en el término de Valdetórtola. Muy cerca de la ribera del río Júcar y de la carretera N-420. Ahora una iniciativa ciudadana pretende llamar la atención de la sociedad y de las instituciones para recuperar este espacio y devolverle su utilidad y potencial. Ana Rodríguez es la cabeza visible de este empeño. Nieta del último molinero que hubo en los baños aclara que no tiene ningún interés económico en la recuperación del paisaje y que sólo lo hace «por el cariño que le tengo a este lugar y porque creo que podría ser muy importante si se apostase por él». En el blog valdegangarehabilitacion.blogspot.com explica sus demandas y recaba apoyos. Los antiguos baños y el paisaje que les circunda son actualmente propiedad privada; deun conocido arquitecto conquense. Éste ha puesto a la venta la finca, en la que se incluyen los dos manantiales que dieron origen a termas y baños. La parcela tiene una extensión de 8,9324 hectáreas y una edificabilidad total de 18.681,71 metros cuadrados. El precio asciende a 2.700.000 euros. Rodríguez explica que ha habido algunos intentos de compra por compañías privadas internacionales pero que hasta ahora no se han concretado. «Es una inversión grandísima porque el edificio está muy deteriorado y habría que reconstruir una nueva infraestructura, por lo que es complicado que la iniciativa privada lo afronte sola», señala. Por eso ella propugna que las instituciones se impliquen de manera clara para la creación de un balneario que recuperaría la zona. «Lo único que garantizan hasta ahora es apoyo y subvenciones, pero podrían ser ellas las que tomaran la iniciativa y protagonismo del proyecto». El Ayuntamiento de Valdetórtola-Valdeganga de Cuenca ha manifestado que colaboraría pero que sus recursos son muy limitados para acometer tanto la compra como la construcción. Rodríguez argumenta el revulsivo económico que supondría para una comarca muy deprimida y aquejada desde hace décadas del mal de la despoblación. Además destaca el atractivo turístico que tendrían los renovados ‘Baños de Valdeganga’, por la belleza del paraje y por su cercanía a la capital. Sería el equipamiento más próximo a Cuenca en un nicho turístico que va en aumento. Textos tomados del periódico online diario la tribuna. com
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