|
CUENCA DEPORTES El sueño de David Mendoza se hizo realidad el sábado, pues por fin pudo debutar en Asobal y además ante su ex equipo, el CAI Aragón. La lástima es que fue testigo de excepción de la primera derrota de la temporada, a manos de un conjunto superior que finalmente ganó de nueve tantos de diferencia. Todos los estamentos del Cuenca 2016 admiten la justicia del triunfo visitante, ya que «es un equipo de un nivel que necesitas hacer un grandísimo partido para poder ganarle. Tampoco tenemos que hundirnos por esta derrota y tenemos que seguir pensando en que quedan muchos partidos». La afición, que abarrotó El Sargal, tenía ilusión por que sus jugadores pudieran doblegar al CAI pero los aragoneses les bajaron de la nube y mostraron que «a lo mejor hemos tirado cohetes demasiado pronto. Esto no es la División de Honor B ni nada parecido. Aquí necesitas hacer grandes partidos para puntuar. Va a ser así todo el año, tanto con los de arriba como con los de abajo va a ser complicado». TRANQUILO. No todos los días debuta uno en Asobal pero David Mendoza permaneció tranquilo, «como siempre. Tenía muchas ganas de jugar y lo que más me puso los pelos de punta fue ver a la gente, la ilusión que tenían, cómo aplaudían cuando salimos a la pista». Sobre este asunto el entrenador del bloque zaragozano aseguró que había visto nerviosos a los conquenses, algo en lo queMendoza no está de acuerdo. «Era el primer partido de Liga pero no era el primer partido contra un equipo de Asobal y menos contra ellos, que era el segundo partido que jugábamos contra ellos. Sí que es verdad que en algunos momentos tuvieron las cosas más claras. A lo mejor ver que el partido se estaba escapando igual pudo hacer un poco de presión y poner las cosas más claras, saber que no somos nadie todavía». ASOBAL ES OTRA HISTORIA. Los jugadores del Cuenca 2016 y el público presenciaron una exhibición del CAI y la diferencia cualitativa entre esta categoría y la de la campaña anterior. «En el momento en el que perdimos cuatro balones fueron cuatro contraataques y cuatro goles. Hay que tener mucho cuidado con eso, si les das tres balones te van a matar. El año pasado perder un balón no te suponía quedarte tan abajo como pasó el sábado». Mendoza actuó en tareas ofensivas pero sus defensores no le dejaron respirar, «Vatne y Arrhenius son jugadores muy duros y tienen mucha experiencia. Este año todo va a ser más difícil, desde meter un gol a parar a un tío, o conseguir hacer un buen desmarque». El pivote conquense quiere ser positivo de cara al futuro inmediato porque aún es pronto, «hay que ir amoldándose a la categoría, nadie nace enseñado. Poco a poco iremos haciéndolo mejor». Textos tomados del periódico online diario la tribuna. com
|