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CUENCA SOCIEDAD ¡Lo he tocado, lo he tocado! Exclamó una mujer emocionada después de haber logrado estrechar por unos instantes la mano de don Felipe en la Plaza Mayor. Se colocó en primera fila detrás de una valla para no perderse detalle de la visita de los Príncipes de Asturias a Cuenca. Sus Altezas Reales prodigaron saludos entre los cientos de personas que se cruzaron por el camino por la ciudad. Un poderoso dispositivo de seguridad les protege, pero dejó margen al público para que pudiera verlos de cerca e incluso tocarlos, como aquella mujer. Doña Letizia vino a Cuenca con una chaqueta a rayas entallada, top de punto con cuello de pico, y unos pantalones blancos de pinzas con caída. Calzaba unos zapatos ‘peep toe’, o sea, abiertos en la punta, de color plateado con tacón de aguja. La pareja recibió una lluvia de piropos. ¡Guapos, guapos! era el elogio que más se repetía. Alrededor de don Felipe y doña Letizia, muy pendientes de ellos, pulula personal de seguridad vestido con impecable traje y corbata y un distintivo de la Casa Real en el ojal de la chaqueta. Los Príncipes de Asturias llegaron dentro del horario previsto, en torno a las 11:30 de la mañana, en un lujoso Mercedes que se detuvo frente a la Catedral. Ahi les estaban esperando el alcalde de Cuenca, el presidente de Castilla-La Mancha y el delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha. Desde allí caminaron a pie hacia el Ayuntamiento y saludaron por el camino al público que se congregaba por detrás de unas vallas que colocó la organización a ambos lados del recorrido. «Tenemos que comprarnos el ‘Hola’ a ver si salimos», comentan dos mujeres que estaban en la Plaza Mayor. La visita a Cuenca de los Príncipes es romántica porque regresan a la ciudad donde hace cuatro años iniciaron su Luna de Miel, una historia idónea para la prensa del corazón. Una legión de fotógrafos se acreditó para cubrir el acontecimiento. Entre el público había muchos espectadores que ejercían de paparazzis ocasionales y tomaban imágenes con la cámara de su teléfono móvil. Un anfitrión arregla su casa antes de recibir una visita a la que desea causar una buena impresión. Cuenca también se arregló con retoques de última hora para mejorar la imagen de sus calles. El balcón del Ayuntamiento se adornó con flores y una rotonda por la que circuló el vehículo de sus Altezas Reales se reasfaltó poco antes. A propósito, un vecino se preguntaba dónde estaba una vagabunda que frecuenta la Plaza Mayor. Ayer, mientras estaban sus Altezas Reales, no se vio ni rastro de ella. En el Ayuntamiento los Príncipes de Asturias fueron nombrados alcaldes honorarios de Cuenca, se les entregó la ‘Llave de Oro’ de la ciudad y una medalla de la Junta de Cofradías. Los Príncipes se asomaron al balcón del Ayuntamiento para saludar al público que se congregó en la Plaza Mayor, donde quedaba bastante espacio libre. Acudieron decenas de personas, pero sin que se formara una gran aglomeración de gente en ningún momento. En la puerta de una tienda de recuerdos de la Plaza Mayor estaba colgada una camiseta que llevaba inscrito el famoso ‘¡Por qué no te callas!, la tajante contestación que el Rey espetó a Hugo Chavez. En total los Príncipes de Asturias permanecieron unas dos horas y media en Cuenca. Cuando abandonaron el Ayuntamiento se dirigieron al otro extremo de la ciudad, al barrio de Villa Román, para inaugurar un monumento que se ha levantado en su honor en el parque Rústico, que a partir de ahora se llamará parque de los Príncipes de Asturias. Nunca antes como ayer, sin duda, estuvo este parque tan concurrido, donde se acumuló más público que en la Plaza Mayor. En sus inmediaciones se sitúa un centro escolar y hubo padres que aprovecharon la cercanía para recoger a sus hijos y observar a los Príncipes de Asturias. El monumento dedicado a los Príncipes es obra del diseñador Alberto Romero y el escultor Juan Asensio. Consiste en dos monolitos y una esfera de mármol que representa a la pareja, aunque ayer, 11 de septiembre, resultaba inevitable que al ver este monumento no evocara el atentado contra las Torres Gemelas por la semejanza de las formas. Son innumerables las personas que ayer tuvieron oportunidad de saludar y estrechar la mano de los Príncipes en este parque del barrio de Villa Román donde se levanta su monumento. La pareja se paseó por el parque agradeciendo las muestras de admiración y cariño que se encontraban. En una zona del parque se veía una pancarta con los colores de la bandera nacional en la que se leía un mensaje que le dedicaba a don Felipe y doña Letizia un pueblo de la provincia: ‘Carboneras con sus Príncipes’. Entre las autoridades políticas que acudieron a Cuenca para presenciar la visita de los Príncipes de Asturias destacó la secretaria general del Partido Popular, María Dolores de Cospedal, también piropeada, con un vestido rojo muy llamativo. Cuenca se blindó para acoger a don Felipe y Doña Letizia. Robustos agentes de la Unidad de Intervención Policial, agentes de uniforme y también vestidos de paisano, mezclados con el público, para vigilar. En la azotea de un hotel próximo al parque por el que caminaron los Príncipes de Asturias se apostaron agentes para controlar el panorama. La Policía Municipal desplegó un dispositivo que puso en la calle a 36 agentes, muchos más de lo habitual, según informó el jefe de este Cuerpo, Francisco Durán. El día en el que los Príncipes iniciaron su Luna de Miel en Cuenca, hace cuatro años, se comunicó una amenaza de bomba en el Parador de Turismo, donde pernoctaron. Ayer ningún incidente de gravedad deslució la visita de sus Altezas Reales a Cuenca. Textos tomados del periódico online diario la tribuna. com
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